Describir sucesos y emociones

Describir sucesos y emociones

Aunque parezca mentira describir que está pasando durante un encuentro erótico tiene un gran poder excitante, siempre y cuando la persona acepte este tipo de comentarios.  Hay quien prefiere el silencio quizá porque así se concentra en su propio placer. Pero si no es de esta categoría la persona puede disfrutar mucho de tu “charla”.

Pero no vale cualquier tipo de comentario, debe tener dos características fundamentales:

1. Estar relacionado con la parte erótica del encuentro me parece que esto es obvio. Comentar lo bonitas que son las cortinas no sería una buena estrategia. Ahora bien, poner a la persona tras ella para perfilar su figura con la luz de la ventana y alabarla ya es otra cosa.

2. El lenguaje debe encajar con el momento del juego. Porque es muy importante evitar la disonancia cognitiva. Si el ambiente está frío o templado caliéntalo con frases suaves del tipo “Me encanta la figura que te marca desde atrás ese vestido” o “has elegido una blusa magnífica, sobre todo por delante”. Ya tendrás tiempo de soltar marranadas cuando la persona esté realmente excitada.

Teniéndolas en cuenta puedes añadir muchas más cosas:

– Describir partes de su cuerpo como ahora pechos, nalgas, pectorales o piernas. Mostrando lo que te gusta de ellas. Al principio frases del tipo “me encanta la curva de tus pantorrillas” o “tienes un pecho firme y poderoso” pueden valer perfectamente. Más adelante, cuando la cosa esté bien caliente podrás decir: “Que culo tan duro y respingón” o “tienes unas tetas de estrella de cine”.

– Expresar tus sentimientos y tu estado de excitación. Con esto logras transmitir a la persona hasta qué punto, la situación y ella misma, te están poniendo cachondo. Eso es muy importante porque la mayoría de las personas disfrutan también viendo cómo se excitan sus compañeros de juego. Puedes soltar frases del tipo: “Me pones muy cachondo, estoy taquicárdico”, “tu cuerpo me pone como una moto”, “la tengo tan dura por tu culpa que podría romper nueces” o “Tendré que comprar unas bragas nuevas porque de tanto flujo se deben haber disuelto”.

– Expone todos sus síntomas. Muchas personas disfrutan cuando se pone de manifiesto su estado siempre y cuando esto se haga en el momento adecuado. Al principio de forma suave con expresiones del tipo “llevas una pistola o es que tal vez te alegras de verme”  o “No tienes frío, porque tu camiseta dice lo contrario”. Luego ya podrás ser más explícito y directo exponiendo como te gusta “lo trempada que está su polla” o “el charquito que tiene entre las piernas”.

– Destaca el morbo de la situación pero ves con cuidado porque determinadas personas prefieren no oír comentarios, sobre todo si es la primera vez. Pero si no es así puede resultar muy excitante. Por ejemplo: Si estás haciendo un trío, comentarle al oído a una de las personas lo que te está haciendo la otra puede darle un toque muy especial al juego. “Este tío me está follando” o “como me la chupa, va a hacer que me corra enseguida” son frases que pueden subir mucho la temperatura de quién las escucha. – Usa el susurro: Tiene un gran poder erotizante. Aunque estéis en la más absoluta intimidad. Otras veces querrás gritar, pero créeme  susurrar crea una conexión especial entre las dos personas. Y además las palabras mal sonantes parecen menos ofensivas.

Aspecto Vainilla

Tanto si tu juego es delicado como gamberrillo, utilizar esta técnica puede darte muchos réditos. Es evidente que es mucho más fácil excitar cuando se utiliza un tono picantón, pero no es imposible hacerlo utilizando palabras dulces.

En este tipo de juegos te recomiendo emplear las alabanzas cuando hables de partes de su cuerpo aunque utilices lenguaje procaz. “Que pechos tan delicados tienes, me entra calor sólo de verlos” o “esa polla tan tiesa me hace el coño agua” son dos frases alagadoras, cada una a su manera.

Procura poner de manifiesto la complicidad. Si están pasando cosas es porque ambos lo queréis y lo disfrutáis. Puedes incluso destacar la exclusividad del encuentro diciendo, por ejemplo: “Si el director nos viera follando de esta manera nos echaba de la empresa” Aquí destacas el grado de complicidad con la otra persona. En teoría hacéis algo medio prohibido, sois cómplices.

Lo mismo ocurre con las palabrotas e incluso los insultos. Usáis un lenguaje malsonante entre vosotros, os saltáis las normas sociales y eso crea complicidad. Quizá esté aquí el poder excitante de llamarse “zorra”, “cabrón”, “guarra”, “pajero”, etc. Es un acto de soberanía. Lo hacéis porque no le dais el significado peyorativo que le da la Sociedad.

Para tres

Una de las tres personas permanecerá sentada cómodamente, las otras dos tendrán sus escarceos eróticos a su espalda. Una de ellas le irá contando todo, cuando terminen se dedicarán a calmar la segura excitación que le habrán generado.

Para más de tres

Una o varias personas entrarán en la sala donde se estará celebrando la orgía con los ojos vendados. A su lado otra le irá contando qué sucede. Cuando esté bien caliente la ayudará a incorporarse al juego. Durante todo el encuentro irá susurrando a su oído que hace y qué le hacen.

Para dos

Comenta en todo momento qué le haces, como te pone y cómo reacciona como en este juego:

Calentamiento oral con satisfacción manual
Clica en la imagen para ver el juego

Aspecto Café

En este tipo de juegos se puede hacer todo lo expuesto hasta ahora, pero dándole un “toque especial”. Es fundamental dejar clara la jerarquía. Tú mandas y la persona sumisa obedece. Puedes perfectamente alabar partes de su cuerpo, pero siempre contextualizándolas en un ambiente de dominación / sumisión. Por ejemplo: “Me gustan tus pechos, voy a dejártelos rojitos con mi fusta. Lo quieras o no”. Es una forma de combinar deseo y a la vez obediencia.

La humillación es una buena compañera cuando describes qué esta pasando. “Te estoy metiendo un dildo enorme por el culo, capullo. Se nota que eres una mierda cachonda capaz de aguantarlo todo con tal de correrse”.  Si además te ríes de sus gritos de dolor, entonces le das un toque sádico delicioso para los dos.

Cuando le explicas cómo la estás usando para tu placer y su imposibilidad de decidir cualquier cosa, estás también poniendo de manifiesto el morbo de la situación. “Me encanta utilizarte como mi juguete sexual, todos tus orificios son míos. Y los voy a usar”.

Es interesante hacerle narrar a la persona sumisa qué le estás haciendo y qué le hace sentir. Esto la hará humillarse aún más. Y con la humillación, en muchas personas sumisas, llega la calentura. “La señora me está reventando el culo. Me duele mucho. No me merezco menos”. Esto excita a la persona sumisa y también a la dominante.

Para dos

Mientras le aplicas un castigo, obliga a la persona sumisa a describir sus sensaciones.

Para más de tres

Varias personas serán castigadas en público. Una de ellas tendrá el privilegio de narrar qué está pasando de forma lo más irónica y burlona posible. Después, será entregada a las personas sumisas para que se venguen.

Para tres

Somete a una de las dos personas a castigos humillantes y ves describiendo con todo detalle y en voz alta qué ocurre. La otra escuchará sabiendo que es la siguiente. Como en este juego:

Descripción de castigos como anticipo
Clica en la imagen para ver el juego

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