Posesión diabólica
El cine de terror está lleno de relatos de posesión diabólica. De hecho es algo que se empezó a hacer muy popular a partir del siglo diecisiete cuando se le dejó de perseguir a las brujas.
Las posesiones siempre se describen cómo algo muy da niño para la persona que la sufre. pero no tiene por qué ser siempre así recordad que existe un tipo de demonio dedicado a tentar los santos más puros y castos. Estar poseído por una criatura como esta no debe ser precisamente un sufrimiento.
En esta erotic tip vamos a aprender precisamente aprovechar la presencia del demonio para pasarlo bien. pero recuerda que inquisidores y exorcistas harán cualquier cosa para quitártelo y salvar tu alma.
Aspecto Vainilla
Por supuesto la posesión de una persona por parte de un demonio libidinoso es lo más evidente. y también una gran oportunidad para comportarse de una forma lo más cerda posible teniendo una gran excusa. Pero también puedes probar una alternativa al exorcismo clásico, basado en causar sufrimiento en el cuerpo de la persona para expulsar la criatura que lo posee. Quién sabe si comportarse de una manera “muy amorosa” puede realmente sacar de sus casillas al mismísimo satanás.
Para tres
Una de las dos personas está muy preocupada por el comportamiento de la otra. por estar razón llama a un exorcista. Aunque su técnica se parezca más a masturbar una persona que a exorcizar un diablo. También puedes recurrir al contrario, la lucha del exorcista contra el diablo libidinoso que terminará con la seducción total del primero. Porque la fuerza del erotismo es muy potente.
Para más de tres
Organiza un congreso de exorcistas con métodos poco ortodoxos. Cada uno podrá demostrar sus habilidades frente a los demás. unos con la mano otros con la lengua, etc.
Para dos
Usar la satisfacción erótica para eliminar un demonio puede ser una estrategia sorprendente y a la vez eficaz. Como en este juego:

Aspecto Café
El demonio es sádico, basta ver los grabados medievales. Si caes en sus manos serás, tarde o temprano, víctima de sus castigos. No puede ser de otra forma si, además, posee su cuerpo.
Un divertido juego puede consistir en “aprovecharse” del cuerpo poseído de una persona para someterla a todo tipo de suplicios.
Para dos
Un encuentro en privado entre la persona poseída y quien se encargará de liberarla. Quizá se pase un poco, pero castigar el cuerpo para liberar el alma siempre ha sido lícito. Preséntate en casa de la persona y procede a utilizar todo tipo de tormentos con la excusa de desposeerla de diablo que tiene dentro.
Para más de tres
Convoca a varias personas a una fiesta normal. Poco a poco algunas se iran transformando al ser poseídas por diablos sádicos.
Para tres
De repente el cazador cazado. La persona exorcista cae en una trampa de Satanás. Aparece una segunda poseída y todo se complica. Empieza así una orgía de humillaciones, dolor y dominación. Ambas criaturas disfrutarán de usar al exorcista para su propio placer. Como en este juego:
