Mezclar placer y dolor

Mezclar placer y dolor

Muchas personas consideran los encuentros eróticos como eventos placenteros en su totalidad. Según esta forma de pensar la gente normal querría solamente sentir placer cuando tiene un intercambio erótico. No es de extrañar que vean con malos ojos aquellas que también disfrutan del dolor.

Pero el placer y dolor se mezclan en muchas actividades de la vida. A nadie se le ocurre considerar una clase de gimnasia como una actividad próxima al sadomasoquismo. Eso es porque no se ha parado a pensar en sus sensaciones cuando va al gimnasio. Siente dolor cuando se esfuerza de verdad y una sensación de bienestar muy agradable al final. Esto es exactamente lo que buscan las personas que mezclan ambas cosas en sus encuentros eróticos. Además existe una condición poco conocida por el público en general. Cuando una persona está excitada acostumbra a tener un umbral más alto del dolor.

La mezcla de placer y dolor tiene un efecto delicioso en los encuentros eróticos. Igual nos pasa cuando comemos picante, ahí mezclamos el placer y el dolor creando una experiencia gastronómica diferente y a la vez satisfactoria. Sería precisamente este el objetivo de esta Erotic tip: Convertir la experiencia erótica en algo diferente y satisfactorio

Normalmente doy unas directrices generales válidas tanto para juegos vainilla como para juegos café. En este caso te puedo decir:

1.     Pacta los límites con la o las personas participantes.

2.     Establece una forma de comunicación efectiva, cuanto más alejada del contexto narrativo del juego mejor. Por ejemplo: Red indicaría para. Si la persona pronuncia esta palabra, detén el juego.

3.    Existen dos umbrales:

  • El del propio dolor: Es el nivel de estímulo a partir del cual la persona empieza a notar dolor. Para cada persona es diferente. Es obligatorio calibrarlo Intenta no pasarte mucho sin obtener el consentimiento de la persona. Se perdona un poco más de placer pero nunca un dolor no deseado vigila porque esto puede llevarlo todo el traste. A algunas personas les puede resultar hasta placenteras unas palmaditas en las nalgas y a otras parecerles una tortura insoportable.
  • El del dolor no consensuado: Una persona puede tener la intención de soportar dolor en un determinado nivel. A partir del cual la experiencia ya no es erótica se transforma en violenta. Es algo difícil de determinar y por eso debes estar con todos los sentidos puestos en interpretar las señales de la persona.

4. Excepto en juegos muy extremos es interesante excitar a la persona antes de producirle dolor por dos razones:

  • Las personas excitadas acostumbran a tener un umbral de dolor más alto.
  • La presencia ya del placer hace aceptar el dolor como un añadido que potencia el erotismo.

5. A determinadas personas no les gusta para nada el dolor en sus juegos eróticos, les corta el rollo. Sí es así ni lo intentes, todo terminará en un desastre.

Aspecto Vainilla

Como ya he especificado más arriba el dolor no está reñido con las experiencias delicadas o gamberras. Aquí lo importante es cómo lo introduces en el juego:

  1. No debe parecer una imposición ni un castigo. Si te aprieto los pezones es porque este poquito de dolor te gusta.
  2. Aquí es prácticamente obligatorio introducir el dolor cuando la persona ya esté excitada y haya experimentado algo de placer.
  3. Dosifícalo: Demasiado dolor convierte la experiencia ya en café. Si esa es tu intención empezar vainilla y acabar café adelante pero si no frénate.
  4. Hacer ver que ha sido un accidente le quita todo el componente de dominación. Puedes pellizcar en el muslo produciendo cierto dolor y excusarte diciendo que pretendías simplemente amasar.
  5. Son bastante preciados los  dolores seguidos de placer. Y las mezclas placenteras. Por ejemplo: presionar en un muslo o en un pecho generando un poco de dolor para acariciarlo a continuación.
  6. Pide permiso para interrumpir la sesión placentera con un poco de dolor sabiendo que la persona lo apreciará. Solo le quita de carga la imposición.

Para tres

Uno de vosotros se dedicará a estimular placenteramente a la persona oral o manualmente. La tercera ejecutando técnicas dolorosas, preguntado siempre a la persona si le ha gustado y si quiere que continúe. Por ejemplo pellizcar zonas como las nalgas o incluso los pezones. Pero siempre poniendo de manifiesto que es una forma de complacerla y no una imposición.

Para más de tres

Forma grupos de cinco personas. Una será la beneficiaria de los estímulos de las otras cuatro. El resto se distribuirán el cuerpo en cuatro partes. E Irán compaginando los estímulos placenteros con los dolorosos, siendo estos no muy abundantes y siempre tolerados. Son como un complemento similar a la salsa en las patatas bravas.

Para dos

Da un masaje profundo conjugando dolor y placer. Como en este juego:

Masaje placentero con notas de dolor

Masaje placentero con notas de dolor
Clica en la imagen para ver el juego

Aspecto Café

Muchas personas piensan en los encuentros BDSM como únicamente basados en el dolor no pueden estar más equivocadas.  En los juegos café el elemento fundamental es el establecimiento de una clara jerarquía donde unas personas dominan y otras se someten. El dolor puede formar parte de estos juegos pero siempre supeditado al mantenimiento de esta relación, La persona sumisa acepta el dolor como una prueba de su sometimiento no como una experiencia complementaria de su goce. Para eso ya tiene juegos vainilla

Puede parecer muy sencillo emplear el dolor en una experiencia de este tipo. Pero dolor o placer como una experiencia más no es suficiente Es necesaria una puesta en escena más o menos convincente. La persona debe vivir las experiencias placenteras y las experiencias dolorosas como algo sobre lo que no tiene ningún control. Es quien domina quien decide cuando y en qué manera va a experimentar cada una de esas sensaciones siempre por supuesto dentro de los límites pactados.

  1. Deja bien clara tu autoridad. Tú decides si en un momento determinado va a experimentar dolor o placer. O si los va a experimentar a la vez y en qué proporción
  2. Si la persona desea ser humillada reírte de sus reacciones aumentará el morbo en el juego.
  3. Puedes combinar ambos aspectos como parte de un castigo justo o injusto. Los castigos injustos aumentan la sensación de su misión psicológica, ahí lo dejo.
  4. Al contrario de lo normalmente asumido por las personas ajenas al ambiente BDSM el placer orgásmico descontrolado puede llegar a ser una verdadera tortura. Y el dolor extremo puede llevar una persona a un estado mental próximo a la felicidad.
  5. El dolor no tiene nada que ver con el miedo. Pueden experimentarse juntos o no. Lo mismo ocurre con el placer.
  6. Comentar con la persona antes de empezar la sesión a qué niveles de dolor o de placer ha decidido llevarla puede activar en ella la imaginación y convertir el juego en algo mucho más divertido. Esto enlaza con la erotic tip: Anticipar.
  7. Quien infringe el dolor y quien proporciona el placer debe ser muy consciente. Está en sus manos la seguridad de la persona, por lo tanto el alcohol en exceso y las drogas están prohibidas en este tipo de juegos.
  8. La persona sumisa puede llegar a aguantar niveles de dolor sorprendentes, llegando a poner en riesgo su propia salud. Es por lo tanto la persona encargada de ejecutar el castigo quien debe permanecer sereno y evaluar las consecuencias de sus actos en determinadas situaciones una persona sumisa puede llegar a pedir que le amputen un miembro. Esto no puede pasar estamos aquí para disfrutar y jugar no para arruinarnos la vida.

Para tres

Repartíos los papeles. Uno de vosotros se encargará de dar placer y el otro del dolor. La persona permanecerá atada y vendada, sin poder prepararse para una u otra cosa.

Para más de tres

Una o varias personas sumisas serán concursantes de una siniestra ruleta. Ellas mismas moverán la flecha para saber si recibirán placer o dolor. La persona encargada de arbitrar podrá hacer trampas tantas veces como quiera. El público, formado por dominantes, podrá ejecutar los castigos y los premios. 

Para dos

Combina el dolor y el placer en una sesión bien humillante. Como en este juego:

Masturbación pública de persona sometida a desconcierto placentero y doloroso

Masturbación pública de persona sometida a desconcierto placentero y doloroso
Clica en la imagen para ver el juego

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