
Inocentada cruel e imprevista
- Ordena venir a tu persona sumisa.
- Hazle creer que no vas a ser cruel con ella. Se suave comprensivo, incluso mimoso.
- Cuando esté confiada y relajada muéstrate totalmente cruel.
- Ríete de ella con todo el descaro. Dile que es muy inocente y que ahora lo va a pagar.
- Azótala, humíllala, úsala como a ti te de la gana.

Complemento para tres: Cita a otra persona dominante para jugar con la sumisa y su esperanza de tener un buen día.

Complemento para más de tres: Convoca a varias personas sumisas para pasar una velada normal, sin abusos. Ya sabes como va a continuar. Y ellas también.

Nota sobre sexos: No es necesario hacer ningún cambio en el juego en función del sexo de los participantes.

