Bloquear racciones

Bloquear reacciones

Puede resultar contradictorio, pero una de las cosas que más placer pueden producir es precisamente no dejar a la persona moverse como quiera. Eso lo saben perfectamente las personas aficionadas al BDSM, pero las practicantes del erotismo vainilla no lo tienen tan claro.

Seguramente puede parecer un contrasentido, vemos como algo positivo dejar a alguien expresarse con libertad cuando está disfrutando. Sin embargo funciona. Quizá sea consecuencia de forzar a los músculos implicados a esforzarse más, pero sea como fuere aumenta el placer.

A veces las personas dan pistas. Poniendo las dos manos juntas detrás de la cabeza, por ejemplo. Estar atento puede ayudar mucho. Sin embargo no es necesario, cuando veas un gesto determinado bloquéalo, sobre todo si está cerca del orgasmo.

Y no necesariamente debe ser en un entorno de dominación. Se puede hacer con una sonrisa sin ningún problema, en ese momento la persona no se excitará más por sentirse dominada, es una reacción involuntaria. Diré más: Ni se entera de lo que está sucediendo porque toda su atención está ahora en la proximidad del éxtasis.

No se si te has dado cuenta pero justo antes del orgasmo tus músculos se tensan. Si alguien está sujetando tus manos para impedir que se muevan involuntariamente esa tensión aumenta. Es como si aumentarás la energía que luego se liberará con el orgasmo. El placer será mayor.

Aspecto Vainilla

Tanto si tu actitud es cariñosa como si es gamberra puedes usar este truco. Imagina un delicioso y tierno masaje con final feliz, en el momento del orgasmo retén las manos, o las piernas, o todo el cuerpo sin ningún problema. Quiero decir sin causar malestar alguno, ni impedir el placer. Todo lo contrario. Si además lo acompañas con besos la persona no va a notar la diferencia.

Cuando quieras tener una actitud más gamberra, retarla un poco será una buena idea. Sujetas una mano y, con voz juguetona, le dices: “Venga, intenta moverla”. Seguramente la persona ni te escuche, está concentrada en correrse. Recuerda: Juguetona, no autoritaria.

Para dos

Acaricia su cuerpo larga y lentamente. Excita la persona al máximo. En ese momento dale un juguete y proponle, de forma muy educada, masturbarse con él. Continúa acariciando su cuerpo para incrementar su placer. Justo antes del orgasmo atrapa sus pies y manos impidiéndole moverse.

Si lo haces en el momento justo la persona ni se dará cuenta que la tienes atrapada en una llave de judo. Pero experimentará un plus de placer nada despreciable.

Para más de tres

Formad un grupo de cinco personas dedicadas a complacer a una sexta. Cada una se dedicará a estimular una zona del cuerpo. Cuatro se centrarán en alguno de los cuadrantes. Superior izquierdo, superior derecho, etc. La quinta se dedicará en sus genitales. En el momento del orgasmo las cuatro personas la sujetarán para impedir que se mueva mientras se corre.

Para tres

Una tercera persona puede aplicar la técnica en el momento justo. De esta forma se creará sorpresa, aunque dudo que en ese momento sea esto un tema de interés real para la homenajeada. Como en este juego:

Sujeción momentánea con objetivo de aumentar placer

Sujeción momentánea con objetivo de aumentar placer
Sujeción momentánea con objetivo de aumentar placer

Aspecto Café

La represión de movimientos es una técnica básica en este tipo de juegos. Y no sólo de extremidades, también impedir su expresión sonora tapando la mano o poniendo una mordaza. Y en un extremo dificultar su respiración (Esto es necesario hacerlo con mucha prudencia, es algo peligroso).

Hay muchas formas de impedir una reacción determinada, pero la más diabólica es ordenar a la persona hacerlo ella misma. Si sabes que le gusta morderse la mano, mover las piernas o cualquier otra cosa, prohíbesela. Bajo castigo, por supuesto. Seguramente se pasará toda la sesión sufriendo para impedir algo, a priori, incontrolable. Al final no podrá y estarás en posición de volver a castigarla.

Para dos

Ata sus manos a la espalda y mastúrbala. Puedes dejarle claro desde el principio que no va a llegar al orgasmo o hacerlo por sorpresa. Pero justo antes de su llegada al éxtasis para. En ese momento ríete de forma ostensible de su incapacidad para darse placer, a pesar de tener un alto nivel de excitación.

La persona, sin duda, querrá terminar con su excitación. Ahora puedes burlarte de sus esfuerzos vanos dándole un toque de crueldad adicional. Ella, sin duda, recibirá placer de ser controlada y al final, si le dejas, su orgasmo será más fuerte.

Para tres

Repartíos los papeles. Una de las dos personas será la buena y la otra la mala. La primera la estimulará incluso con un punto de dulzura, dando esperanzas a la persona sumisa. La otra bloqueará las acciones en el momento que considere oportuno. El “poli bueno” puede incluso simular que discute o riñe a el “poli malo”.

La gracia de este juego es darle un toque de hipocresía descarada haciéndote pasar por buena persona, cuando en realidad colaboras de forma activa en su tortura. Puede llegar a ser delicioso.

Para más de tres

Varias personas dominantes podrán disfrutar del espectáculo de ver a varias sumisas arrastrarse y suplicar ante la imposibilidad de siquiera darse placer a si mismas, puesto tienen las manos bloqueadas. Como en juego que publicaré pasado mañana.

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