La Navidad es de los niños y los niños se pirran por los dulces. Y también los adultos, si se los incentiva adecuadamente.
Para dos: Esconde unos cuantos dulces de Navidad dentro de tu ropa. Reta a la persona a que los busque “a conciencia”. Alguno debería estar muy, muy bien escondido. Es una idea.
Para tres: Una de las tres personas esconderá varios dulces en su ropa, algunos en lugares muy, muy estratégicos. Las otras dos se dedicarán a buscarlos, desnudándola si hace falta.
Para más de tres: Reparte bolsitas de caramelos y chuches entre todos los participantes. Dales un tiempo para esconderlas y que empiecen a buscarlas.