Luces de navidad

Luces en la oscuridad

En una orgía puede pasar cualquier cosa

Es la primera vez para Mauricio. No ha ido nunca a una orgía. Una amiga bastante gamberrilla se había quedado sin pareja y, conociendo sus ganas, lo ha invitado como acompañante. María y él tienen una relación de follamigos. Han frecuentado clubs pero nunca habían ido a una fiesta así.

En el vestuario ella se quita la ropa quedando en combinación. Tiene un cuerpo escandaloso. Pechos grandes, cintura ancha, muslos gruesos, muy redonda. Redonda pero muy proporcionada tirando a Botero pero quedándose muchos kilómetros antes. Su sonrisa es espléndida y tiene una cabellera negra hasta media espalda. El negro de su pelo combina perfectamente con el de la lencería y los zapatos de tacón.

Abre una bolsa y saca dos guirnaldas de luces compradas en un chino. “Toma, una es para ti”. Mauricio se la queda mirando con cara de bobo. “Te la tienes que poner por el cuerpo, como te dé la gana. No te preocupes que van a pilas y son leds. Ni te van a quemar, ni te vas a electrocutar.

Ella hace una corona en la cabeza, continua con un largo collar que deja caer entre los senos. Al final termina todo el dispositivo en el ombligo. Él decide colocarse todo en el pecho a modo de flores hawaianas.

Salen al pasillo. Hay mucha gente esperando, todos medio desnudos. Las manos se mueven por debajo de la cintura. Una chica está arrodillada chupando el pene de un afortunado. Alguien exclama “Esperaros a entrar, que si nos ponemos todos a follar aquí a Arturo le da un parraque”.

Arturo es el organizador. Ha ideado una “fantasía erótica de luces que se encuentran la oscuridad”. Todas las normas las ha establecido él.

No pasan ni diez minutos y se abre la puerta de la gran estancia. Una gran habitación donde hay muchas camas, pero también sillones y mesitas. Todo el mundo lo puede ver todo. Todo menos el inferno, una cámara a parte donde se entra sin saber quién puede o no puede tocarte.

Está a oscuras. No se ve nada, sólo la apagada luz del pasillo deja entrever alguna silueta. Se cierra la puerta y la obscuridad es total. Aprovecha para toquetear las nalgas de María, ella lo necesita un poco al principio, se siente más segura, o menos “zorra” si el primer polvo es entre ellos.

Poco a poco las manos van rodeando la cintura hasta llegar muy cerca de su pubis. En ese momento la toma para si acercando las nalgas de la chica a su pene semirrígido. A ella le encanta notar como se endurece justo encima de su hueso sacro, la excita.

“Bienvenidos a esta fiesta – Grita Arturo – Ahora estáis a oscuras, pero pronto se hará la luz. O, mejor dicho, las luces de colores. Explorad los cuerpos que os rodean en busca del interruptor y encendeos los unos a los otros ¡Que empiece la fiesta!”

Rápido como una centella mueve su mano hacia donde cree que está el interruptor de la chica . Acierta  a la primera. Se ilumina la corona y el collar y no sólo eso también María parece encendida. El duro pene del hombre y las manos de varios desconocidos, o desconocidas la han puesto a cien.

Mauricio nota también manos moviéndose por su cuerpo, una incluso ha agarrado su pene y lo ha sacudido, consiguiendo una mayor turgencia. María levanta sus nalgas y arquea la espalda, está preparada para ser penetrada. Siempre ha sido rápida, pero el ambiente la ha acelerado aún más.

El hombre no lo duda, tras colocarse el condón la penetra con suavidad pero con firmeza. Nota en su pene una humedad muy, muy caliente. También oye un gemido y nota como la chica empieza a mover las caderas.  “Cada vez los hacen mejores” piensa mientras nota esas sensaciones a través del preservativo extrafino.

Ella, como siempre, mueve su mano hasta su clítoris para estimularse. Le gusta ser penetrada, pero los orgasmos los consigue así. Y a Mauricio aún lo excita más. Ahora está desbocado, cada vez mueve las caderas de forma más rápida y constante. Justo en este momento, cuando ya no reconoce ni a su madre, es cuando nota una mano acariciando sus nalgas desnudas. Es un local liberal, eso puede pasar. Pararía para ver quién estaba haciendo eso, pero en su estado ya le importa todo una mierda.

Esa mano se mueve hacia el sacro, donde se unen las dos nalgas. Es suave, sin duda lubricada porque se desliza sin brusquedades. Poco a poco un dedo va bajando por la raja en dirección al ano. Le sorprende algo esta circunstancia y para un momento, la chica se gira y lo mira como diciendo “continúa gilipollas”. Él vuelve a iniciar sus movimientos. El dedo no se ha parado y ahora ya está situado justo en la entrada. El propio movimiento de las caderas del hombre ya propicia que el dedo entre un poquito dentro del ano.

Está muy excitado, si alguien tirara una granada dentro del local el continuaría penetrando a la chica. Por eso no se detiene.

El dedo ha entrado ya por lo menos una falange. No le ha hecho daño, todo lo contrario. Tiene experiencia en este tipo de situaciones, en más de una ocasión una amante lo ha obsequiado con esta práctica. Pero siempre ha ocurrido sin sorpresa, no como ahora.

El dedo ya ha entrado en profundidad. Está justo encima de la próstata. El contacto aumenta las sensaciones de placer que ahora parecen una riada imposible de detener. Mueve la mano como para apartar el brazo, no quiere correrse antes que María, pero no logra llegar hasta donde está. En ese momento se oye un gemido alto y prolongado. Podría ser otra chica, hay muchas gimiendo, pero nota en su pene las contracciones de la vagina. Se ha corrido, puede dejarse ir.

El dedo dentro del ano empieza a moverse como diciendo ven para aquí, aunque al revés. Y eso es ya definitivo, su cuerpo se contonea y un potente orgasmo se apodera de él. Eyacula en el condón dentro de la vagina de María.

Pasados unos segundos, saca el pene, maniobra que le permite girarse. El dedo ya no está dentro. Frente a él se presenta literalmente un árbol de navidad. Un hombre de casi dos metros repleto de luces mostrándole un dedo y una amplia sonrisa.

Inspirado en el juego:

Encuentro a oscuras con luces multicolores

Encuentro a oscuras con luces multicolores al final
Clica en la foto para ver el juego.

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